jueves, junio 28, 2018

Viaje accidentado a la costa oeste de USA

Ya hemos vuelto del viaje y la verdad es que aunque me ha encantado lo que hemos visto, también me ha parecido de largo el viaje más complicado de todos los que he hecho hasta ahora.

Ya a priori era un viaje largo con bastantes complicaciones: el Inglés americano para mí es fácil de entender, el conducir por allí, mucha logística, los elevados precios y otras tantas cosas lo convierten en un viaje no apto para turistas novatos. Todo esto unido a dos grandes problemas como han sido el esguince de tobillo de Edith y los continuos problemas para pagar con nuestras tarjetas han convertido el viaje en un continuo estress.
De todas formas ahora que escribo esto desde la tranquilidad de casa lo veo de otra forma, e incluso con bastante cariño.

Los vuelos los llevábamos cogidos desde Enero y la verdad es que no salieron muy bien de precio ya que desde hace muy poquito Level (la low cost de iberia) monta vuelos desde Barcelona a Los Angeles por unos 350€, algo que hasta hace nada era impensable. También tengo que decir que esto ha sido de lo poco que nos ha salido barato en este viaje ya que creo que este ha sido con diferencia el viaje más caro que hemos hecho (en total calculo unos 2.500€ por persona).

Otra cosa que llevábamos reservada desde aquí eran los alojamientos ya que con los precios que se manejan no quería arriesgar a quedarme tirado en algún lugar y tener que pagar todavía más.

En cuanto a la comida es cierto que allí no se come muy bien, lo que más abunda son las cadenas de comida rápida, eso sí, con muchas variantes, ya que a los tradicionales Burger Kings, Mc Donalds, Subway o KFC, que están por todos los sitios, se unen otras tantas franquicias como Chiplote (comida Mexicana) o Panda Express (comida China). Nosotros combinamos todos estos con mucha compra en supermercado.

En cuanto a impresiones comentar que es un viaje que me ha gustado mucho en el sentido de que es muy variado, combina como ninguno el hecho de visitar grandes ciudades como L.A. o San Francisco con lugares de naturaleza como los cinco Parques Nacionales que visitamos. Los estados que hemos visitado han sido California, Arizona, Utah y Nevada.

Domingo, día 10
Tomamos el vuelo directo a Los Angeles en Barcelona el cual lleva 13 horas pero que gracias al desfase horario nos permitió llegar sobre las 20h a L.A.

Tras pasar el temido control de aduanas americano nos dirigimos a las oficinas de Hertz para alquilar nuestro vehículo. Aquí ya empezaron los problemas: estuvimos allí cerca de cinco horas tratando de resolver el problema de que el datáfono no leía mis tarjetas de crédito. La de Edith sí pero como ella no era conductora tampoco nos servía. El hecho de haber reservado con Autoeurope como intermediario no ayudó nada al proceso.

Tras darle interminables vueltas acabamos por alquilar un coche en una pequeña compañía que conocía uno de los empleados de Hertz y que tenía una política más laxa en cuanto a pagos. El coche nos salió mucho más caro (cerca de 1000$ 15 días) pero por fin nos permitió salir del maldito aeropuerto.

El coche que nos dieron fue un Nissan de marchas automáticas que al principio se me atragantó un poco pero que cuando acabé el viaje me pareció una maravilla; no sé porque en Europa seguimos comprando coches con embrague... 

Esa noche llegamos muy tarde al motel que teníamos reservado junto al aeropuerto y además apenas dormimos entre la hora y lo nerviosos que estábamos... el viaje no empezaba nada bien.

Lunes, día 11
Despertamos muy cansados pero había que tirar para adelante ya que hoy teníamos un largo trayecto por la ruta 66 hasta Williams, ya dentro del estado de Arizona. En realidad solo se hace un pequeño tramo de la ruta 66 original ya que el resto se hace por una moderna autovía de reciente construcción. La archiconocida ruta 66 unía las ciudades de Chicago y Los Angeles.

Nosotros nos tiramos toda la mañana conduciendo hasta llegar al tramo original de la ruta 66 (entre Kingsman y Seligman) donde ya empezamos a hacer paradas.

La primera parada en Kingsman para ver la tremenda locomotora Santa Fé y justo en frente el famoso local Mr Dz's, el cual recrea las típicas cafeterías de carretera de los años 50. Echamos un cacharro rápido con la correspondiente propina para verla por dentro y a seguir millas.

Locomotora Santa Fé

 Mr Dz's

La siguiente parada en la gasolinera Hackberry la cual aunque ya no funciona está mantenida igual que como eran antiguamente. Allí entramos a la tienda a comprar algún souvenir.

 Gasolinera Hackberry

La ruta 66 original la dejamos en Seligman donde lo que se puede ver son unos cuantos vehículos de época que están repartidos a lo largo del pueblo.

Motorizados en Seligman

Finalmente llegamos a Williams ya de noche donde dimos una pequeña vuelta para acabar cenando en un restaurante italiano, de lo poco que ya quedaba abierto.

 Restaurante donde cenamos en Williams

Martes, día 12
Hoy tocaba cambiar de dirección para ir hacia el norte directos al Gran Cañón del Colorado. Antes aprovechamos para comprar la imprescindible nevera de corcho para llevar hielos con los correspondientes botellines de agua, nos tocaban por delante unos días de muuuucho calor.

En la entrada del Gran Cañón compramos el Anual Pass, el pase que por 80$ por coche te da derecho a visitar todos los Parques Nacionales de USA durante un año entero. Eso sí, aquí volvimos a tener problemas con las tarjetas de crédito, tuvimos que pasar el control de la entrada para entrar dentro, sacar dinero y comprar allí el pase en efectivo.

Comentar que el Gran Cañón impresiona muchísimo la principio pero luego a lo largo del día acaba cansando un poco ya que aunque hay multitud de miradores desde todos la vista es bastante similar. No recomendamos pasar aquí el día entero tal como hacen muchos turistas.

Hay algunos miradores a los que se puede acceder con coche pero a otros no, para llegar a estos hay que usar una lanzadera que pasa por el parque con mucha frecuencia. Nosotros la cogimos para que nos llevara cerca del Yaki Point que es donde empieza la ruta South Kaibab Trail, esta es una ruta que baja hasta el el cauce del río Colorado pero que se suele hacer solo en parte ya que bajar hasta abajo y volver a subir en el mismo día es un palizón. Nosotros hicimos 5Km ida y vuelta para llegar hasta el Cedar Ridge. Comentar que es suficiente con llegar al mirador Oh Ah Point, un punto intermedio con el que te ahorras un par de kilómetros.
Aquí también tuvimos otro incidente ya que una ardilla le mordió a Edith en el dedo con lo que empezó a sangrar bastante, esto unido al calor imperante hizo la vuelta bastante fatigosa...

Edith en el Oh Ah Point

 Vistas desde el Cedar Ridge

Luego nos acercamos con el coche a ver otro mirador de la ruta amarilla, el Yavapai Point donde está el museo geológico. Tras comer en la zona del village nos volvimos a subir al bus de la línea roja el cual te lleva los miradores más occidentales.
Nos apeamos en el Hopi Point, uno de los que dicen que es los mejores miradores occidentales, de allí andamos por el Rim Trail hasta el Navajo Point donde volvimos a coger el bus pero ya de vuelta.

 Vistas del Gran Cañón desde el Hopi Point

Salimos del Gran Cañón por la Desert Road, por el lado oriental, aquí lo típico es parar en el Desert View donde hay una torre construida por los indios bastante interesante para visitar. Muy vistosas las pinturas que hay dentro.
Antes de llegar tuvimos la suerte de encontrarnos con un arce que estaba junto a la carretera y nos bajamos para contemplarlo de cerca.

Torre en el Desert View

 Arce despistado

Finalmente llegamos a Kayenta, un pueblo Navajo donde hicimos noche y el cual es la puerta de entrada a Monument Valley.

Miércoles, día 13
Nada más salir de Kayenta ya se empiezan a ver famosas figuras rocosas del mismo tipo que se ven en Monument Valley. Al llegar allí pagamos la entrada ya que este Parque no se visita con el Anual Pass ya que está controlado por la nación Navaja.

Lo primero que hicimos fue irnos a las inmediaciones del hotel "The View" desde donde ya hay una vista muy buena del increíble Monument Valley. Mirando al horizonte te parece que en cualquier momento va a parecer John Wayne. Aquí se rodaron muchas de las famosas películas de indios y vaqueros que veíamos de jóvenes.

Luego cogimos el coche para entrar por la bacheada pista que se puede recorrer haciendo un loop de un par de kilómetros. Había leído en Internet de gente que no se atrevía a recorrerla por miedo a averiar el coche pero tengo que decir que con ir con cuidado no hay ningún problema. En la entrada te dan un mapa para que sepas los puntos típicos desde donde echar las correspondientes fotos. La verdad es que es un lugar muy fotogénico, no lo pillamos en la mejor hora ya que no madrugamos mucho pero en el amanecer o anochecer tiene que ser el doble de chulo.

Monument Valley

Después nos dirigimos hasta Page, un pueblo de Arizona dentro aún de la zona Navaja y que es famoso por tener en sus inmediaciones unos cuantos hitos turísticos: la Horsehoe Bend, los cañones Antelope y el Lago Powell.

Lo primero que vimos fue la Horseshoe Bend, un enorme meandro del río Colorado al que se llega tras un corto treking de unos 800 metros ida. Nos encantó, aunque la pega fue el elevadísimo número de turistas en la zona.

Horseshoe Bend

Después nos fuimos al Lower Antelope Canyon; la mayor parte de la gente va al Upper el cual está al lado y es algo más caro pero yo había leído que son parecidos así que me decanté por este.
De todas formas da igual cual hubiera elegido ya que justo cuando íbamos a entrar tuvimos el mayor percance del viaje: mientras andábamos Edith se retorció el tobillo y al momento se le puso como una pelota de hinchado; yo pensé que estaría roto. Se lo inmovilizaron allí mismo y rápidamente nos fuimos al hospital de Page. Tal como era de esperar urgencias estaba vacío (normal con los precios que se gastan los pacientes aquí en sanidad) así que al momento para dentro. Le atendieron de forma perfecta y tras hacerle unos rayos X nos dijeron que solo había roto un huesecillo sin importancia así que había que tratarlo como un esguince; le pusieron una férula y le dieron unas muletas y para adelante. Yo mientras tanto estuve gestionando el tema del seguro con el personal de admisión ya que me temía que la factura podía ser muy cuantiosa. Tuvimos suerte ya que el seguro de vida de la madre de Edith le sirvió y ni siquiera tuvimos que adelantar dinero.

 Hospital de Page donde atendieron a Edith

Dispuestos a seguir el viaje como fuera a pesar de este handicap (ya veríamos como) seguimos carretera para entrar en el estado de Utah donde están los Parques Nacionales de Bryce y Zion.

Jueves, día 14
Pernoctamos en Hatch donde a la mañana siguiente enseguida nos dimos cuenta de como habían cambiado los paisajes debido a la altura, esto ya se parecía más a la zona de montaña de España; los cambios bruscos de paisajes son una constante en este viaje.

Entramos directos al Bryce Canyon gracias al Anual Pass y nos fuimos con el coche al Sunset Point, uno de los miradores del Parque. Aquí Edith se quedó con las muletas esperándome mientras yo hacía una ruta de 5Km por el Navajo Loop y el Queen Garden y que me sacaría por el Sunrise Point.
En Bryce Canyon los miradores permiten tener una vista panorámica superior pero este tipo de recorridos son los que permiten adentrarse en el laberinto de monolitos.
Me dio mucha pena que Edith no pudiera ver de cerca semejante lugar pero no quedaba más remedio que aceptar que ella no podría acceder a muchos de estos lugares en este viaje.

Tras la ruta a pie seguimos con el coche a los siguientes miradores más al sur parecidos a los primeros aunque la verdad es que uno se cansa de ver este increíble lugar. Paramos en el Inspiration Point, en el Bryce Point y el Paria View.

Bryce Canyon (I)

Bryce Canyon (II) 

 Bryce Canyon (III)

Ya por la tarde entramos en el Zion National Park, también con el Anual Pass. Así como el Bryce Canyon me encantó este me gustó menos, me pareció más parecido a lo que tenemos en España.

La entrada por el este es bonita por el tipo de montaña que hay, aquí hicimos una breve parada para ver la Checkboard Mesa, una curiosa montaña.  En esta zona también se suele hacer una corta ruta de kilómetro y medio que te lleva al Canyon Overlook desde donde hay muy buenas vistas.

 Checkboard Mesa

 Canyon Overlook

Tras pasar el túnel que da acceso al valle principal nos fuimos al Centro de Visitantes donde se coge el Shuttle para acceder a la zona norte donde el acceso a vehículos particulares está restringido. Edith se quedó esperándome en el coche y yo me bajé en un par de puntos rápidos: la Weeping Rock, una pared llorona donde en época de lluvias cae agua y en Court of the Patriarchs, un mirador para ver tres famosas montañas.

Weeping Rock

 Court of the Patriarchs

Como este parque no impresionaba mucho y tal como estaba Edith descartamos hacer alguna otra ruta de senderismo que llevaba preparadas.

De aquí nos salimos de Zion para ir hacia el sur a dormir a La Verkin, un pueblito cercano donde aprovechamos para hacer acopio de víveres.

Viernes, día 15
Hoy tocaba volver a cambiar de estado, entrábamos en Nevada donde el principal atractivo es Las Vegas. Antes de llegar echamos la mañana visitando el Valley of Fire, un parque estatal al que no suelen ir los turistas en masa y así fue, aquí encontramos mucha menos gente que en otros. La verdad es que cuesta muy poco llegar a él desviándose de camino a las Vegas y merece bastante la pena.

Se trata de una zona desértica pero con curiosas formaciones rocosas de diferentes colores, sobretodo rojizos; es famosa por las altas temperaturas que se suelen coger pero nosotros tuvimos suerte ya que pillamos el día medio nublado.

Para visitar el Valley of Fire tuvimos que pagar ya que se trata de un parque estatal, no nacional. La visita consiste en ir parando con el coche en unos cuantos lugares marcados en el mapa que te dan en la entrada. Son bastantes puntos para parar, a continuación comento los que nosotros vimos:
  • Elephant rock: una roca con forma de la trompa de un elefante, está junto a la entrada este.
  • Seves sisters: una agrupación de siete formaciones rocosas con zona de picnic.
  • Rainbow vista: Un buen lugar para ver rocas de arenisca de colores. Sobretodo iendo hacia "The wave of fire"
  • The Wave of Fire: Una roca con colores muy curiosos en franjas. Para llegar aquí tuve que hacer un pequeño treking desde la carretera de poco más de 2Km.
  • Atlatl rock: Una roca enorme a la que se sube mediante una escalera para ver una serie de petroglifos indios.
  • Arch rock: Simplemente un arco natural en la roca.
  • Petrified log: Un par de pequeñas muestras de vegetación que había por aquí hace millones de años. No merece la pena acercarse.
The wave of fire

 Atlatl rock

Llegamos a Las Vegas y lo primero que hice fue buscar aparcamiento en el hotel Excalibur, uno de los hoteles clásicos de la Strip y el que nosotros elegimos para pasar dos noches. A pesar de su buena localización es uno de los que tiene un precio bastante contenido. La Strip es como se conoce vulgarmente a las Vegas Boulevard, la avenida principal que de norte a sur vertebra todos los hoteles famosos de las Vegas.

Cuando llegamos al hotel ya teníamos en el front desk del hotel la silla de ruedas que habíamos alquilado por Internet para que Edith tuviera movilidad. Nada más entrar al hotel nos sorprendió la vida que ya había dentro del casino del Excalibur.

Tras dejar los bártulos salimos por la tarde con la silla de ruedas a conocer el ambiente de las Vegas. Echamos la tarde recorriendo hoteles con sus correspondientes casinos aunque en algunos momentos no puedes moverte por dentro de ellos y tienes que ir por la calle la mayor parte sí que se puede recorrer mediante pasarelas y túneles que unen los hoteles de la Strip.

Esa tarde visitamos Excalibur, New York New York, MGM Grand, Paris, Caesar Palace y el Bellagio donde acabamos de noche viendo el famoso espectáculo gratuito de fuentes que se produce allí cada 15 minutos.
Los hoteles temáticos son preciosos tanto por dentro como por fuera recreando perfectamente los ambientes. De los que vimos este primer día por fuera a mi me gustó mucho el New York New York y el Excalibur y por dentro el Paris.

En la pasarela que une el Excalibur con el New York New York

Interior del Paris

Casino del Excalibur

Espectáculo de fuentes en el Bellagio

Sábado, día 16
Aprovechamos para desayunar en abundancia ya que teníamos buffet libre en nuestro hotel y luego ya salimos para visitar la zona al sur de nuestro hotel. De hoteles solo vimos el Luxor y el Mandalay Bay. Luego fuimos a pata con la silla a ver el famoso cartel de entrada a las Vegas, situado al comienzo de la Strip. Antes hicimos breves paradas en una de las capillas donde se celebran bodas express y también en la tienda oficial de Harley Davison de las Vegas.


 Capilla de bodas express

Tienda de Harley Davison

 Cotizada foto con el famoso cartel de las Vegas

Antes de regresar al hotel nos dio tiempo a coger el Deuce, el autobús que recorre la Strip y que nos trasladó del sur hasta el norte para  ver otros cuantos hoteles que no pudimos ver el día anterior: Wynn, Palazzo, Treasure Island y Mirage solo por fuera y el Venetian por ser unos de los más famosos, tanto por dentro como por fuera; este nos encantó, es una recreación perfecta de Venecia, incluídos sus canales y sus gondoleros.

 Treasure Island

 Interior del Venetian

A la tarde nos echamos una merecida siesta y ya salimos casi de noche para ver la zona de la calle Fremont, situada más allá del extremo norte de la Strip esta es la parte viaje de las Vegas, el lugar donde nació todo esto.

La zona de Fremont destaca por la cúpula que cubre la calle y por donde se proyecta un espectáculo de luces y sonido cada hora (a nosotros nos tocó uno dedicado a Linkin Park) y por el que algunos valientes se lanzan en una rápida tirolina.

 Fremont Experience

Usamos el Deuce para desplazarnos entre nuestro hotel y Fremont; llegar nos costó bastante por el tráfico pero ya la vuelta fue una odisea, no acertamos con la parada y estuvimos deambulando de madrugada con la silla de ruedas por las calles aledañas durante un buen rato.

Domingo, día 17
Tras llenar otra vez el buche en el buffet libre del hotel nos despedimos de las Vegas con destino de vuelta hacia California.

Para ir hacia Yosemite lo típico es pasar por el Death Valley y así lo hicimos. Este lugar es uno de los puntos del planeta donde se alcanzan temperaturas más altas; nosotros tuvimos suerte y solo llegamos a los 107ºF (aprox. 42ºC). El nombre lo recibe por la gran cantidad de emigrantes que murieron en su viaje a pata hacia California en la época de la fiebre del oro.

A nosotros no nos sorprendió demasiado el lugar, quizás hemos visto ya demasiados desiertos; tengo que decir que casi me gustó más el Valley of Fire, a pesar de ser muchos menos famoso.

Los lugares de Death Valley en los que paramos fueron (obviamos el Dante View por lo que cuesta llegar hasta allí):
  • Zabrinski Point: un mirador desde donde ver los colores amarillentos del entorno.
  • Badwater Basin: Una depresión del terreno situada a 85 metros de profundidad bajo el nivel del mar. Es el punto más profundo donde he estado pero no me gustó el sitio en sí.
  • Artist Drive: Carretera panorámica de un solo sentido donde se llega al llamado Artist Palette donde se ven rocas de curiosos colores (morados, verdes, rojos, naranjas...)
  • Mesquite Sand Dunes: Una zona de dunas de arena. Nos gustó, es una especie de mini Sahara.
  • Padre Crowley Point: situado en la salida del valle por el oeste es un mirador sobre un desfiladero. Un buen sitio para hacer un alto en el camino.
Badwater Basin

Artist Palette

 Mesquite Dunes

La tarde la invertimos en recorrer las millas que no separaban de Mammoth Lakes, ya situado en la zona de montaña de Sierra Nevada, donde teníamos el motel. Increíble el contraste de unas pocas horas pasar a estar bajo el nivel del mar hasta los 3000 metros que se alcanzan en Sierra Nevada, la antesala de Yosemite, y donde ya se veía nieve en las cumbres de las montañas.

Lunes, día 18
Este día madrugué para mientras Edith descansaba en el motel subirme a los lagos alpinos de Mammoth Lakes a hacer una pequeña ruta de senderismo que me llevaría desde el Lago Marie a recorrer los lagos George, Barret y TJ. Además también aproveché para acercarme con el coche a ver los Twin Lakes, donde se grababa escena de una película o serie, y el Horseshoe, este último es curioso porque está en una zona con alta de concentración de dióxido de carbono, hecho que hace que haya avisos en los que se recomienda no permanecer mucho rato en los lugares marcados.

Regresé al motel a despertar a Edith y regresamos juntos para que ella viera los lagos más accesibles. Nos pareció la típica zona alpina con muchos árboles que en parte puede recordar a lo que se pueda encontrar uno en Canadá.

Lago George

 Efecto del dióxido de carbono en Horshoe Lake

Luego ya nos fuimos juntos a ver el Mono Lake, un curioso y gran lago que es famoso por las formaciones de roca caliza que hay en su orilla.

 Mono lake

De camino a Bodie paramos en un magnífico mirador del entorno del Mono Lake. Luego hay que desviarse por una carretera secundaria que se acaba convirtiendo en pista en los últimos kilómetros y que acaba llegando a Bodie, un pueblo que floreció con la fiebre del oro en el siglo XIX y que llegó a tener 10.000 habitantes en el el año 1879 época en la que el pueblo llegó a tener hasta 65 salones; en esa misma época el pueblo se ganó la fama de lugar peligroso por la gran cantidad de crímenes que ocurrían a la sombra del oro, el dinero, el vicio y la lujuria. Hace unos 50 años se convirtió en un pueblo fantasma y a día de hoy se mantiene en perfectas condiciones para el disfrute de los turistas.

Entrada a Bodie

Instalaciones industriales y casas de Bodie 

 Una de las calles principales de Bodie

Iglesia de Bodie

El día lo acabamos continuando viaje hasta Bridgesport donde teníamos alojamiento en una vieja posada histórica; parecía un lugar sacado de una peli de terror pero nos gustó su ambientillo y también el del pueblo donde dimos una pequeña vuelta antes de recogernos.

Bridgesport's Inn

Bonito entorno alrededor de Bridgesport

Martes, día 19
Hoy tocaba entrar en Yosemite por la Tioga Pass, la carretera y puerto de montaña que se suele pasar cerrado durante gran parte del año por la importante cantidad de nieve que suele acumular. Este año lo abrieron hace menos de un mes.

Es una carretera lineal muy chula que va pasando por unos cuantos puntos donde la gente suele parar a disfrutar de las vistas o a hacer rutas de senderismo. Pongo los puntos donde paramos nosotros según entramos por el lado este:
  • Ellery Lake: Paramos por ser el primer lago que se ve a pie de carretera pero no merece la pena.
  • Dog Lake y Lembert Dome: Se llega a ellos gracias a un ruta de montaña de unos 8Km en la que Edith se quedó esperándome en el coche. Me gustó la rampa de subida final al Lembert Dome que se hace a través de granito puro.
  • Tolumne Meadows: Inmensas praderas desde donde se hacen rutas de senderismo como la de Cathedral Lakes. Nosotros solo bajamos a echar unas fotos rápidas.
  • Tenaya Lake: Precioso lago junto a la carretera donde notamos el agua moderadamente calentita y aprovechamos para mojarnos las piernas.
  • Olmsted Point: Famoso mirador desde donde se ve el archiconocido pico Half Dome.
  • May Lake: Ruta de unos 4Km para llegar a otro lago más. No lo vi relevante y encima los mosquitos nos acribillaron!.
Olmsted Point con el Half Dome al fondo

Toulmne Meadows

Llegando al Lembert Dome

A remojo en el Lago Tenaya

Finalmente la Tioga Pass nos dejó a las puertas del Yosemite Valley, el epicentro de este hermoso Parque Nacional. Accedimos con el coche y tuvimos suerte de estar tranquilitos ya que la mayor parte de turistas ya se habían ido y pudimos disfrutar de bastantes sitios con tranquilidad, algo que sería imposible el día siguiente...

Lo primero que te impresiona al poco de entrar a este valle de origen glaciar es el enorme paredón del Capitán, probablemente la pared de escalada más cotizada y difícil del mundo.

El Capitán

Hicimos una parada en la Cathedral Beach, una de las playas del rio Merced, el mismo que vertebra el valle. Pensamos que aquí el agua estaría también templadita pero no, mucho más fría que en el lago Tenaya.

Luego nos acercamos dando un paseito hasta la Lower Yosemite Fall, la Upper también se ve pero desde solo desde lejos; para acercarse a ella hay que hacer una caminata maja.

 Lower Yosemite Fall

También incluso nos dio tiempo a subir al Tunnel View el cotizado mirador desde donde hay muy buena vista del valle con la cascada de Bridavel en primer plano.

 Yosemite Valley desde el Tunnel View

Tras el intenso día nos salimos del parque para ir hasta el Portal donde teníamos el motel de hoy. A pesar de coger el alojamiento con antelación no encontramos sitio dentro del valle.

Miércoles, día 20
Hoy tocaba ver a fondo el valle de Yosemite. Aunque madrugamos cuando llegamso el caos circulatorio ya era importante. Total que decidimos que Edith se quedara en otra de las playas descansando y yo me fui en el bus lanzadera hasta la parada de Happy Isles para hacer una ruta de montaña que me encantó, creo que la que más de todas las que hice en el viaje: se trata de hacer una vuelta circular de 13Km por las cascadas Vernal y Nevada, ambas espectaculares.

Vernal fall

Arco iris en la base de la Vernal fall

 Nevada fall

Luego volvieron los problemas para poder ir a buscar a Edith ya que las carreteras son de un único sentido y a muchos lugares solo se puede llegar tomando el bus lanzadera. Total que tras no pocos problemas conseguimos salir del valle y tomar la carretera que lleva al Glacier Point, el mirador más famoso de Yosemite. Antes de llegar paramos y yo hice una pequeña ruta de 4Km ida y vuelta hasta el Taft Point, otro mirador superior del valle.

 Taft Point en frente del Capitán

La carretera acaba en el Glacier Point, el mirador desde donde se ve todo el entorno del valle pero desde arriba. Junto a él está el Washburn Point, otro mirador menos famoso pero también bonito.

 Vistas desde el Glacier Point

Al acabar regresamos para ir hacia el sur a la zona de Mariposa donde teníamos otro motel en Fish Camp.

Jueves, día 21
Nos costó muy poquito llegar al Mariposa Grove, el lugar que habíamos elegido para ver secuoyas gigantes. El otro típico es el Parque Nacional de Secuoyas pero a nosotros nos pillaba mejor este por el echo de entrar a Yosemite por la Tioga Pass.
También se pueden ver secuoyas en Muir Woods, al otro lado del Golden Gate en S.F. pero son de otro tipo, son secuoyas redwood, más altas que estas que se ven en Yosemite pero menos anchas y antiguas.
De todas formas nosotros tuvimos suerte para poder ver el bosque de Mariposa Grove ya que llevaba cerrado desde 2015 por reformas del entorno y justo lo abrieron hace una semana.  Al ser parte de Yosemite tampoco tuvimos que pagar ya que entra con el anual pass.

Para visitar el bosque hay un recorrido típico que va recorriendo unos cuantas secuoyas famosas, la inmensa parte de turistas hacen la vuelta corta que incluye el Fallen Monarch (un arbol caído que impresiona mucho en la parte de las raíces), The Bachelor and the Three Graces, The Grizzly Giant (la secuoya más grande el parque) y el Californa Tunnel Tree (una secuoya con un abertura en la base por donde se puede pasar).
La mayor parte de los turistas llegan hasta aquí y se dan la vuelta por otro camino que lleva de regreso al parking, Edith al ir con muletas hizo esto mismo lo cual ya tiene bastante mérito; yo seguí un poco más adelante y ví un par más de secuoyas famosas: The Faithful Couple y The Clothespin Tree.
Al regresar hacia el parking tuve sorpresa ya que me crucé con un oso en libertad, cierto es que me pareció jovencillo pero según lo ví me asusté bastante e inmediatamente me di la vuelta para correr, él hizo lo mismo en dirección contraria...

Fallen Monarch

The Grizzly Giant

 Californa Tunnel Tree

Con la visita acabada tocaba hacer millas para ir hasta San Francisco; tras comer de camino atravesamos el puente de Okland y a pesar de los atascos que había decidimos ver unos cuantos lugares con el coche.

La primera parada fue en Crissy Fields, una zona costera con playa que ha sido recientemente rehabilitada. De allí nos acercamos andando al Palacio de Bellas Artes, ambos lugares están muy próximos.

Palacio de Bellas Artes de S.F.

Luego nos fuimos hacia el Golden Gate Bridge, primero paramos en la orilla sur en el mirador de Fort Point, es un curioso lugar para fotografiar el famoso puente ya estás justo a sus pies. Después lo cruzamos y ya en la otra orilla (norte) subimos al Battery Spencer Point. En esta zona hay varios puntos donde dejar el coche que te permiten ver el puente de más o menos cerca pero en todos ellos es complicado aparcar ya que apenas hay sitio. Hay algún otro mirador en ambas orillas pero estos dos creemos que son los mejores.

Golden Gate Bridge desde Font Point

Golden Gate Bridge desde Battery Spencer

Regresamos a San Francisco volviendo a cruzar el puente y en este caso hay que pagar (solo se paga en la entrada hacia la ciudad). Como todavía teníamos tiempo aprovechamos para hacer la turistada de bajar con el coche por Lombard Street, la famosa calle en cuesta con curvas cerradas.

 Lombard Street

El hotel lo teníamos en el barrio de Noob Hill, una de las tantas colinas sobre las que está edificada San Francisco, conducir por estas pronunciadas cuestas es muy curioso. El hotel era bastante cutre, pero para los precios que se barajan en alojamiento en S.F. creo que suficiente. Cuando llegamos ya teníamos otra silla de ruedas preparada que también habíamos reservado previamente por Internet.

El coche lo dejé aparcado en un parking de pago porque aparcar en al calle más de 2 horas seguidas en S.F. es misión imposible.

Viernes, día 22
Hoy tocaba madrugar porque teníamos los tickets para la visita a la isla de Alcatraz a las 9h y había que llegar con tiempo porque teníamos muchas dudas acerca del transporte público.
Al final no fue para tanto, nos sacamos el Munipass por Internet para tener uso de transporte público gratis todo el día y ya con él en nuestras manos para ir al Pier 33, que es donde se toma el ferry para ir a alcatraz, usamos un cable car y un autobús urbano.

Tal como decía todo el mundo la visita a Alcatraz fue guapísima. Te dan un audioguía en español y la visita que dura como unas dos horas se hace muy amena, te cuentan toda su historia, como funcionaba, sus presos más famosos y la única fuga con éxito que se produjo.

Isla de Alcatraz

 Una de las numerosas celdas de Alcatraz

Desde Alcatraz nos desplazamos con la sillita de ruedas hasta el Pier 39, el más animado y donde hay multitud de tiendas y restaurantes. Allí probamos el famoso Clam Chowder, una sopa espesa de marisco metida en una hogaza de pan; tengo que decir que no me entusiasmó. En el Pier 39 también tuvimos la oportunidad de ver leones marinos, una auténtica atracción para los numerosos turistas que se dejan caer por aquí.

Animación en el Pier 39

 Leones marinos apilados

Luego volvimos a coger otro Cable Car para ir hasta la zona de Chinatown y ya pasamos el resto de la tarde deambulando por esta zona, el distrito financiero y Union Square. A pesar de tener que mover la silla de ruedas por las empinadas cuestas nos gustó mucho Chinatown, mucho más que por ejemplo el Chinatown de New York.

Pirámide Transamérica en el Financial District

Dragon Gate, la entrada a Chinatown

 Calle típica de Chinatown

Sábado, día 23
Aprovechando los parking de 2 horas hoy decidimos visitar unos cuantos barrios alejados del centro de S.F. con el coche.

La primera parada en Alamo Square para ver las famosas casitas de colores Painted Ladies; había que verlas pero sin más.

Painted Ladies

La segunda en Haight Aysbury, el antiguo barrio hippy que sobretodo debió de tener vida en anteriores décadas. Ahora todavía queda algo pero yo creo que ya es más que nada un recuerdo nostálgico. Sí que nos gustaron unas cuantas tiendas a las que entramos, una por ejemplo de discos y pelis muy curiosa.

 Haight Aysbury (I)

  Haight Aysbury (II)

Luego nos fuimos al barrio de Castro, el barrio gay por autonomasia de San Francisco. Bajamos hasta la esquina de la calle 18 con Castro, la que dicen que es la esquina más gay del planeta. Allí hasta los pasos de cebra estaban pintados con los colores de la bandera gay.

 Castro

El último barrio que visitamos fue Mission, el clásico barrio de inmigrantes que últimamente se está revalorizando y por lo tanto echando a sus antiguos habitantes, debido a esto hay bastante polémica entre sus vecinos. Aquí nos fuimos directos a ver los dos callejones más famosos que tiene con graffitis: Balmy Alley y Clarin Alley, aunque realmente el barrio está lleno de ellos por todos los sitios.
La mayoría son graffitis con mensajes reinvidicativos, básicamente a favor del respeto a los derechos de los inmigrantes, sobretodo mexicanos, el grupo étnico más numeroso de Mission.

Graffity en Balmy Alley

 Clarion Alley

Como todavía teníamos tiempo para acabar la tarde nos fuimos hasta el Golden Gate Park, un parque gigantesco en medio de la ciudad al estilo de Central Park de New York. Allí nos acercamos a ver el Salón de Té Japonés pero decidimos no entrar en parte por el precio y también por la cola que había para acceder. Solo dimos una vuelta y echamos un helado sentados en un banco.

 Entrada la salón de té Japonés

Domingo, día 24
Hoy tocaba despedirse de San Francisco para empezar el viaje hacia Los Angeles. Como la distancia es considerable y hay unas cuantas paradas interesantes decidimos plantearnos el viaje en un día y medio así que hoy solo llegaríamos hasta San Luis Obispo.

La carretera más rápida es la autovía 101 pero los turistas so hacemos por la 1 la cual va pegada al mar y en considerada una de las carreteras panorámicas costeras más bonitas del mundo. Hasta llegar a Carmel by-the-sea fuimos por la 101 dejando a los lados las famosas localidades de Silicon Valley, de haber ido con más tiempo me gustaría haber parado en alguna de ellas. Luego a partir de Carmel es cuando se coge la carretera 1 llamada "Big Sur".

Carmel by-the-sea es un pueblecito con un poder adquisitivo muy alto y que es conocido porque Clint Eastowood fue alcalde hace unos años. Nosotros paramos y dimos una vuelta rápida por el centro donde por fin vimos un pueblo bonito (todos los que habíamos visto hasta ahora no nos gustaron nada de nada).

 Carmel by-the-sea

Muy cerquita está la reserva de Point Lobos. Aquí pagamos los 10$ que cuesta meter el coche y estuvimos conociendo sus bonitos rincones. Un lugar muy chulo, sobretodo nos gustó la zona de la isla de los pájaros.

Bonitos rincones costeros en Pouint Lobos

 Birds Island

Mientras íbamos disfrutando de las vistas llegamos al Bixby Creek Bridge, uno de los puntos más famosos de la Big Sur. Echamos foto al puente y seguimos.

 Bixby Creek Bridge

Partington Cove Trail es un pequeña ruta de senderismo de unos 2Km ida y vuelta que baja desde la carretera hasta una ensenada muy bonita a la que se accede tras pasar un curioso túnel. Aquí ya se veían menos turistas.

 Banquito donde comimos un bocata al final del Partington Cove Trail

Donde volvimos a toparnos con masas de turistas fue en el Parque Natural de Julia Pffeifer Burns, aquí paramos a ver la famosa cascada de McWay que cae sobre el mar. En una cascada pequeña y se ve desde lejos pero no deja de ser bonita.

 Mc Way Fall

Unos kilómetros más adelante la carretera está cortada por desprendimientos, ya lo sabíamos pero teníamos una alternativa para no retroceder hasta Carmel a coger la 101; la solución pasa por coger la carreterita de montaña "Fergursson - Nacimiento Road"; hay que ir lento y se pierde tiempo pero con calma se acaba saliendo a la 101. Esto nos impedió pasar por Piedras Blancas, famoso lugar donde ver leones marinos pero como ya habíamos visto en San Francisco tampoco nos importó demasiado.

Un poco cansados del día llegamos al Motel 6 que teníamos reservado en San Luis Obispo.

Lunes, día 25
Hoy tocaba llegar a Los Angeles y devolver el coche pero antes nos quedaban unos cuantas millas de desplazamiento.

Antes de llegar hicimos un par de paradas. La primera en Solvang, pueblo famoso por estar construido completamente en estilo danés, de hecho fue fundado por daneses y la mayor parte de la gente que vive aquí son descendientes de ellos. Muy muy bonito, pensamos que no tendría mucho trozo ambientado pero en realidad es que es así todo el pueblo: tiene casas danesas, molinos e incluso una réplica de la sirenita de Copenhage.

Solvang

La otra parada la hicimos en Santa Barbara. Allí primero fuimos a ver la Misión fundada por frailes españoles. Nos gustó aunque no entramos a verla por dentro. Aquí tuvimos un incidente con la policía porque en mi afán por encontrar donde estaba la misión crucé la mediana de la calle para meterme por una calle en dirección única con la mala suerte de que justo me topé de frente con un coche de la policía, me echaron las luces y me dijeron que me diera la vuelta pero la multa ni la olí..., algo de suerte teníamos que tener en el viaje.

 Misión de Santa Bárbara

También paramos en la zona del muelle de Santa Barbara, allí vimos una de las típicas playas de California que suelen salir en las películas.

Muelle de Santa Barbara

Después ya fuimos del tirón hacia L.A. comiéndonos de lleno numerosos atascos que se forman habitualmente en la entrada a esta megaurbe.

Ya dentro de Los Angeles primero fuimos al hotel que teníamos en el barrio de Hollywood para dejar el equipaje. De allí nos pillaba muy cerca subir al Observatorio Griffith, el mejor lugar para tener una vista panorámica de la ciudad. Desde aquí también se ve el famoso cartel de Hollywood.

Vistas de L.A. desde el Observatorio Griffith

 Observatorio Griffith

De aquí nos fuimos para Berverly Hills, la zona mas chic de la ciudad y donde los famosos y gente de dinero tienen sus chozas. Una vez aparcados nos dimos un paseo por Rodeo y Canon Drive, la primera famosa por sus tiendas de lujo y la segunda por sus restaurantes.

Beverly Hills

 Rodeo Drive en Berverly Hills

Finalmente llevamos el coche a la oficina donde lo habíamos alquilado para devolverlo. No tuvimos ningún problema en ello pero luego para ir desde la zona del aeropuerto hasta Hollywood de noche ya no era tan fácil. Al final usamos la opción de tomar un par de autobuses urbanos pero nos costó la tira llegar. El ambiente nocturno que vimos por las calles no nos pareció nada seguro, mucho indigente y gente con malas pintas.

Martes, día 26
Hoy tocaba la visita a los Universal Studios. 100$ nos costó la entrada por Internet pero es un sitio al que es prácticamente obligatorio ir en L.A.

Para llegar tomamos la línea de metro roja y luego un shuttle gratuito que te lleva hasta la misma puerta de entrada. Al ser un día de entre semana había gente pero no fue una cosa excesiva.

Los estudios universal son un enorme parque situado en el corazón de Hollywood el cual oferta tres tipos de alicientes: atracciones, espectáculos y tour que se hace a los estudios reales, todos ellos relacionados con películas de esta famosa productora. Además, hay un montón de restaurantes y tiendas, también relacionados con dichas películas al igual que toda la ambientación que hay alrededor, en cuanto a esto especialmente me gustó la zona de Harry Potter, muy muy trabajada.

A continuación hago una pequeña valoración sobre cada una de las atracciones:
  • Kunf Fu Panda: Un espectáculo virtual en 4D muy light, ideal para niños.
  • La Momia: Montaña rusa de interior en la cual yo me acojoné bastante.
  • Transformers: Para mi lo mejor del parque, es un simulación virtual guapísima.
  • Jurassic Park: Atracción de agua donde te montas en una lancha con sorpresón final.
  • Walking Dead: Es la típica casa del terror donde vas andando y te van apareciendo zombies que te dan sustos.
  • Minions: Otro simulador en 4D bastante currado.
  • Harry Potter: Aquí yo no me monté pero a Edith la atracción nueva es lo que más le gustó del parque.
En cuanto a los espectáculos nos encantó el de Waterworld; el de efectos especiales no tanto, y el de animales no lo vimos.
El Tour a los estudios es la joya del parque, a nosotros no nos defraudó, cogimos el tour en castellano.

Para media tarde dimos por acabada la visita, llegando pronto y fijándote bien en los horarios de los espectáculos y en los tiempos de espera de las atracciones creo que da tiempo a verlo todo, al menos en un día de entre semana.

Entrada a los Universal Studios

Posando con un Decepticon parlanchín de Transformers

 Zona de Harry Potter

Miércoles, día 27
Hoy era nuestro último día en L.A. ya que a la noche salía nuestro vuelo. Nos decidimos tomar el día con calma así que solo planificamos ver tranquilamente a pata el barrio de Hollywood. Si hubiéramos ido con más prisa quizás nos hubiera dado tiempo a ver la zona de Santa Monica o el Downtown pero sinceramente creo que no me iban a sorprender, el recuerdo que me llevo de L.A. en general no es nada bueno.
De Hollywood me sorprendió el mal estado en que se encuentran muchas cosas, hay mucho homeless pululando y muchos edificios y locales a los que se les ve en plan decadente.

Saliendo de nuestro hotel a tan solo unos metros ya teníamos el Hollywood Boulverard para ir hacia el epicentro del barrio; en esta calle es donde está el Walk of Fame, las estrellas que se ponen en la acera para numerosos artistas, ya sean de cine o televisión pero también de música o radio.

 Walk of Fame

Enseguida llegamos al Teatro Kodak, el edificio donde se dan los Oscar, justo en frente hay un centro comercial desde donde los turistas solemos subir para echar la famosa foto al cartel de Hollywood.

 Teatro Kodak

Un poco más adelante está el Teatro Chino donde se suelen hacer los estrenos de muchas películas. Fuera del edificio es donde se pueden ver las huellas de manos y pies de famosos.

Teatro Chino (I)

 Teatro Chino (II)

Luego Edith se quedó esperándome pues el pie ya le estaba dando guerra y me acerqué al Rockwalk, me pensé que podía ser otra cosa pero simplemente era una tienda enorme relacionada con instrumentos musicales.

Dando la visita a Hollywood por acabada recogimos el equipaje y nos fuimos para el aeropuerto con bastante antelación, a pesar de que cuesta llegar (cerca de 2 horas nos tiramos) nos sobró bastante tiempo dentro del aeropuerto.

Al volar hacia el este esta vez perdimos horas así que cuando llegamos a Barcelona ya era la tarde del Jueves día 28. Luego tomamos el tren para Logroño el cual encima se retrasó una hora. Yo aparecí por casa cerca de las 3 de la madrugada y encima con un jet lag de tres pares de cojones