domingo, 3 de mayo de 2026

Puente del 1 de Mayo entre Eibar y Elorrio

A pesar de las posibles tormentas vaticinadas para las tardes, nos hemos arriesgado a irnos este puente de tres días, y la verdad es que nos ha salido bien la jugada. Como el penúltimo fin de semana, el destino ha sido otra vez Guipuzcoa, aunque esta vez mezclado con Vizcaya. Esta vez no hemos ido un poco más al oeste, estableciendo las localidades de Eibar y Elorrio como bases de operación.
Jueves, día 30
Tras un par de horitas de viaje llegamos al monasterio de Cenarruza, un monasterio cisterciense por el que el pasa el camino de Santiago del Norte, por lo que suele tener peregrinos pernoctando. Nosotros entramos a la tienda del monasterio para pedir permiso para poder dormir en el parking de visitantes. Además, ya que estábamos aprovechamos para comprar unos paquetes de donuts y una botella de cerveza artesana que antes elaboraban los propios monjes. También pudimos visitar un par de zonas visitables del monasterio: el claustro y la iglesia. Lo que más me gustó de este lugar es el emplazamiento, en un lugar no muy conocido y remoto en medio de la montaña, un lugar especial sin duda.

Claustro del monasterio de Cenarruza

Entrada al monasterio de Cenarruza desde el Camino de Santiago del Norte

Como aún teníamos un par de horas de luz, nos bajamos a Markina-Xemein a hacer un pequeño paseo que nos llevaría hasta Etxebarria, a través del llamado camino del Urko, que va paralelo al río del mismo nombre. Nosotros nos llegamos hasta el final, nos dimos la vuelta en el molino de Ansotegi, donde parece que empezaba el asfalto, pero hasta aquí la verdad es que es un camino precioso. Hicimos unos 4 Km con el carrito de Paula, aunque es cierto que la niña ya cada vez aguanta menos rato en el carro.

Camino del Urko

Viernes día 1
Tras una noche tranquila y reparadora, nos despedimos del monasterio para seguir viaje hacia el sur. Tocaba marchar a Eibar. Allí el plan era usando bidegorris recorrer el pueblo al completo de oeste a este para luego tomar el bidegorri de Matzaga (4,5Km) y llegar a Elgoibar.

Eibar ya lo visité hace años, pero tenía ganas de volver a explorar esta ciudad tan infravalorada por su caracter industrial y la cual lleva años languideciendo a raiz del cierre de masivo de empresas en los años 80 y 90. Elgoibar también la conozco bien, pasé un par de veranos por allí en casa de la tía de una amiga hace muchos años, tantos años que cuando llegamos casi ni reconocía algunas calles, y me costó hasta saber el piso donde nos quedábamos.

Tras comernos un señor menú del día de 45 eurazos, tomamos el tren de Elgoibar a Eibar para volver a la furgo. Antes de irnos de Eibar aprovechamos para subir a ver el campo de fútbol de Ipurua, un campo en que estuve hace otro porrón de años viendo con los amigos un partido del Logroñés contra el Eibar.

Ayuntamiento de Eibar

Nuevo bidegorri de Eibar

Bideogorri de Matzaga, que une Eibar y Elgoibar

Elgoibar, en la orilla del Deba

Ipurua

Realmente en la zona de Eibar y alrededores no hay ningún parking bueno para pernoctar, así que nos movimos hasta Elorrio, donde hay una estupenda area de AC gratuita.

Sábado, día 2
Nos movimos desde Elorrio al vecino pueblo de Elgueta. Aquí la idea era hacer la ruta PR GI 95, una ruta de senderismo que nos llevaría por vestigios de la guerra Civil del frente de las Intxortas, el lugar a las afueras de Elgueta donde el ejército republicano junto con tropas nacionalistas del Gobierno Vasco consiguieron parar a las tropas nacionales durante un año completo.

Es cierto durante la ruta no se ven demasiadas cosas de la Guerra Civil, está casi todo concentrado en la zona de la ermita de Asentzio, pero es una ruta agradable de hacer y además la acabé muy contento porque es la primera ruta que hicimos en bastante tiempo sin llevar el carrito de Paula, la hicimos íntegramente o porténadola o yendo ella andando, es cierto que la distancia no era grande, solo 7 Km, pero tenía un desnivel de casi 300 metros.

Trincheras recreadas de la Guerra Civil

Zona de Asentzio

Elgueta

Justo cuando llegamos de regreso a Elgueta se pusó a jarrear, estaba previsto que estuviera lloviendo gran parte de la tarde así que decidimos pasar la tarde a resguardo, volver a Eibar para ir al Corte Inglés que habíamos visto el día anterior nos pareció uan buena idea, sobretodo de cara a entretener a la niña. 

Antes de esto, y mientras Isa y Paula se echaban la siesta en la furgo, hicimos una parada en Zaldibar , donde como soy un culo inquieto no pude evitar ir a darle una vuelta. Poco rato estuve porque al pueblo apenas le vi interés y además enseguida volvió a jarrear.

Torre de Zaldibar, de la que apenas queda nada

Cuando llegamos a Eibar el plan del Corte Inglés se nos chafó rápido, nos dijeron que lleva cerrado desde el 2021... Cambiamos el plan por ir a visitar el museo de la industria armera de Eibar, un lugar al que a Isa le apetecía poco ir, pero en el cual al menos estaríamos a cubierto de la lluvia. A pesar de verlo rápido, el museo me gustó, te cuenta la historia de la ciduad, como la industria de Eibar empezó ya en la edad media a ser famosa por la fabricación de armas y acabó por reconvertirse en el Siglo XX en numerosos talleres donde se hacía de todo, desde máquinas de coser (Alfa) hasta bicicletas (Orbea, BH, GAC); marcas que a mi me recuerdan tremendamente a mi infancia, recuerdo que todas las bicicletas que teníamos yo y mis amigos en esa época eran de una de estas marcas.

Industria decadente en Eibar

Museo de la industria armera de Eibar (I)

Museo de la industria armera de Eibar (II)

Museo de la industria armera de Eibar (III)

Estuvimos tan a agusto en el area de AC de Elorrio que acabamos por volver allí otra vez.

Domingo, día 3
Hoy tocaba empezar a andar desde el propio area de AC, así que ni movimos la furgo. El plan era hacer un itinerario alrededor de Elorrio el cual en principio era completamente accesible para ir con el carrito de Paula, uniríamos diversos caminos para acabar haciendo unos 12 Km de distancia, pero sin grandes desniveles.

Inicialmente seguiríamos el trenbidearen naturbidea o vía verde del tren, este camino recrea el trayecto que hacía el tren minero que unía Durango con Elorrio aunque de momento solo están hechos los 4 Km del tramo entre Elorrio y Apatamonasterio, allí empieza la vía verde de Arrazola, una vía verde que yo ya tue el placer de hacer hace unos años ,y la cual no me hubiera importado nada repetir hoy. No lo hicimos porque suponía alargar demasiado el recorrido. Ahora tocaba regresar hacia Elorrio pasando por el barrio de San Agustín donde está la iglesia de Saa Agustín y el crucero de Kurutzebarri, una zona muy agradable para pasear. Desde aquí tomamos un camino asfaltado ascendente hasta llegar a la necrópolis de Argiñeta, un lugar también conocido para mi del anterior viaje. Desde aquí ya solo quedaba bajar a Elorrio lo cual hicimos pasando por el barrio con enormes y preciosos caseríos de Cenita. Una vez en el centro de Elorrio recargamos las pilas con unas cervezas y una ración de calamares en el plaza Gernikako Arbola, la cual estaba llena de gente como nosotros echando el vermut. Elorrio es un pueblo lleno de palacios y casonas de la edad media, pero se puso a llover otra vez así que tuvimos que hacer la visita de forma apresurada. Acabamos corriendo a la furgo para ya allí comer, hacer servicios, y para casita.

Túnel en la vía verde del Tren

Iglesia de San Agustín

El monte Udalaitz vigila la zona

Necrópolis de Argiñeta

Plaza Gernikako Arbola en Elorrio