domingo, 1 de marzo de 2026

Roma, la ciudad eterna

Roma es la última de las grandes capitales europeas que me faltaba de visitar. La había ido posponiendo a lo largo de los años y por fin ahora he podido tacharla de la lista. Hemos buscado unos días de invierno para evitar las frecuentes olas de calor y las marabuntas de turistas; y ojo, porque a pesar de ello, nos hemos encontrado muchísima gente en casi todos los monumentos, miedo me da como se pondrá esto en temporada alta.

El viaje lo reservé con medio año de antelación, así que  me salió muy bien de precio. El salir desde el aeropuerto de Zaragoza me pareció todo un acierto, un aeropuerto que aún no conocía, pequeño, pero muy cómodo,  más que el de Bilbao.

Con lo que no acerté tanto fue con el hotel (B&B Best Pantheon). Muy bien situado, en pleno centro de todo, pero con la gran pega de que justo estaba en una calle por donde pasaban muchos vehículos por la noche, muchos de ellos con con sirenas muy escandalosas; total, que dormir se convirtió en un asunto complicado.

En cuanto a Paulilla, comentar que se ha portado como una campeona, tanto en los vuelos en avión como aguantando las largas palizas de visitas en la ciudad. 

Miércoles, día 25
Llegamos al aeropuerto de Fiumicino a media tarde y de ahí tomamos el tren directo hasta la estación de trenes de Termini, la principal de Roma. Desde allí ya solo nos faltaba coger un autobús urbano para ir a nuestro hotel.

Llegamos cansados pero esa noche aún salimos a cenar y luego dar un paseo por Largo Argentina, un conjunto de ruinas romanas situadas a pie de calle y a un minuto de nuestro hotel.

Area sacra de Largo Argentina

Jueves, día 26
Hoy tocaba visitar la parte importante de ruinas romanas, para ello madrugamos y nos fuimos directos hacia el enorme edificio dedicado a Victor Emmanuel II, el primer rey de la Italia unificada. Sin duda, uno de los edificios más impresionantes de Roma, y donde justo detrás está toda la zona arqueológica.

Nosotros empezamos la visita por el foro romano. Esta era el centro de la antigua ciudad de Roma, el lugar donde hay cientos de ruinas de diversos edificios y templos. En esta zona también se visita el Palatino, una de las 7 colinas de Roma y a donde los turistas solemos subir para echar las mejores fotos del foro.

Foro de Roma (I)

Foro de Roma (II)
 
Luego a las 12:15h teníamos la visita al Coliseo, el edifico más cotizado y visitado. Antes de entrar pasamos junto al Arco de Constantino, del año 315

A pesar de estar las entradas reguladas en franjas horarias, no me gustó nada las marabuntas de gente en el Coliseo. Aún así tengo que reconocer que es un lugar que impresiona, y mucho.

Coliseo (I)

Coliseo (II)

Coliseo (III)
 
Tras comer en un restaurante típicamente italiano, muy auténtico, nos fuimos a ver los foros imperiales, una zona que impresiona menos que el foro romano, pero que también conviene visitar. Lo malo es que nosotros la encontramos cerrada por obras; total, que cambiamos de planes y nos dimos una vuelta por el distrito de Monti, el que dicen que es le nuevo barrio de moda en Roma. A ver cuanto tardan los influencers en convertirlo en un escaparte, igual que han hecho con el Trastevere.

Plaza de Santa maría de Monti

Al volver hacia el hotel nos topamos con el mercado de Trajano, y tuvimos la suerte que desde aquí sí quera posible entrar a su foro, el más destacado de los foros imperiales. 

Mercado y foro de Trajano
 
Como aún nos quedaba tarde intentamos visitar el Panteón, y digo intentar, porque cuando llegamos había una cola enorme y ya no permitían vender más entradas.

Viernes, día 27
Hoy tocaba paseito por el centro y ver el Vaticano.

Como nos quedamos con las ganas la tarde anterior, a primera hora fuimos al Panteón, situado a 5 minutos andando de nuestro hotel. Esta obra, del año 125 D.C. está considerado el monumento mejor conservado de la época romana. Se trata del mausoleo del Emperador Agripa y luego se ha usado para enterrar a otros ilustres, como el pintor Rafael, o varios reyes de Italia, como por ejemplo Victor Emanuel II. Por fuera impresiona bastante, pero por dentro a mi no me llamó tanto la atención, no deja de ser una basílica de planta redonda llena de marmol por todos los lados.

Panteón (I)

Panteón (II)

Luego nos acercamos a la plaza Navona, la considerada por muchos como la más bonita de todas las de Roma. Es un plaza muy espaciosa, y con forma elíptica, porque originalmente era un circo. Destacan sus tres fuentes barrocas, sobretodo la central, la llamada fuente de los cuatro ríos de Bernini.

Plaza Navona

Siguiente parada en el Campo de Fiori, donde husmeamos el mercado que hay todas las mañanas por aquí. También nos acercamos en la misma zona al arco degli Acetari, un curioso callejón entre callejuelas.

Finalmente llegamos al río Tiber, el cual cruzamos por el puente de los 10 ángeles, las famosas estatutas de Bernini. Al otro lado del puente está el Castelo di San Angelo, originalmente el mausoleo del emperador Adriano, aunque luego fue, entre otras cosas, carcel, y residencia de papas.

Castelo di San Angelo

Vistas desde el Castelo di San Angelo

Ya en la orilla occidental del Tiber enfilamos la enorme calle principal que lleva al Vaticano. Eso sí, para ir con fuerzas, paramos a comer antes en uno de los muchos restaurantes de la zona.

Tras maravillarnos con la enormidad de la plaza San Pedro hicimos la correspondiente cola para entrar a la basílica de San Pedro, al final fue casi una hora, aunque en determiandos momentos y días puede ser hasta peor. Por dentro la basílica impresiona bastante, sobretodo por sus enormes proporciones, de hecho es la mayor basilica del mundo cristiano, ojo que no es catedral. 

Plaza de San Pedro

Basílica de San Pedro

Completamos la visita al Vaticano visitando los llamados museos Vaticanos, una variedad de museos de todo tipo con una colección extensísima de objetos y obras. A mi personalmente me gustó mucho la Galleria delle Carte Geographique, uan enorme galería de 120 metros de larga con mapas de Italia. También las estancias de Rafael, cuatro salas llenas de obras del famoso pintor italiano. Y como no, el mayor reclamo del museo: la capilla Sixtina, la gran obra cumbre de Miguel Angel.

Galleria delle Carte Geographique

Una de las estancias de Rafael

Volvimos al hotel dando un agradable paseo nocturno, y ya aprovechamos para cenar en un pub irlandés del centro.

Sábado, día 28
Hoy tocaba visitar el centro de Roma, por la mañana lo que hay al norte de nuestro hotel, y por la tarde lo que hay hacia el sur.

Empezamos el recorrido en la iglesia de San Ignacio de Loyola, en la cual por lo que vimos es típico hacerse una foto selfie con un espejo y con el fondo del techo de la iglesia, el cual está abarrotado de frescos; había fila para esto así que ensegudia nos fuimos. Por cierto, me gustó la plaza del mismo nombre que nombre que hay en el exterior de la iglesia. me pareció muy armoniosa arquitecturamente.

Frescos de la Iglesia de San Ignacio de Loyola

Plaza de San Ignacio de Loyola

Seguimos recorrido hacia la Fontana de Trevi pasando antes por el templo de Adriano, del año 145 D.C., de él solo queda la fachada con 11 enormes columnas desgastadas. Actualmetne es el edificio de la bolsa.

Templo de Adriano

En la Fontana de Trevi encontramos turistas pero no tantos como esperaba, el hecho de que desde este mes haya que pagar 2€ por bajar al agua a tirar la dichosa monedita quizás haya influido, no lo sé. La fuente, una pasada: enorme, monumental, majestuosa.

Fontana di Trevi

Luego nos tocaba hacer un tour por unas cuantas plazas relevantes del centro de Roma: la primera fue la plaza Bamberini donde lo único que vi destacable es la famosa fuente de Bernini del tritón y las abejas. La segunda fue plaza España, llegamos a ella por la parte superior, pero luego bajamos para verla desde abajo, con su típica vista con los escalones, siempre abarrotados de turistas. La tercera fue la plaza del Popolo, la más grande de todas. Entre otras cosas aquí destacan las iglesias gemelas y el obelisco egipcio. Nosotros estuvimos un buen rato disfrutando de Paula que no paraba de intentar cazar pompas de jabón gigantes que un chico estaba lanzando a los niños.

Fuenbte del Tritón y las abejas en la plaza Bamberini

Plaza España

Plaza del Popolo

Tras comernos una focaccia en el famoso All'Antico Vinaio recuperamos fuerzas para seguir caminata. Luego nos movimos al museo donde está el Ara Pacis, totalmente prescindible venir aquí. Por aquí también está el mausoleo de Augusto, pero parece que ahora mismo está en fase de rehabilitación.

Antes de llegar al hotel a descansar paramos a comernos un helado en la Gelateria della Palma, famosa por tener hasta 150 sabores diferentes de helados. 

Ya por la tarde mientras Isa descansaba un poco más salí yo solo a dar una vuelta con Paula con intenciones de explorar terreno hacia la zona sur del hotel.

Primero estuve viendo el Teatro de Marcello, solo se ve por fuera, pero es gratis y merece la pena acercarse. No hay que olvidar que aunque es mucho más pequeño que el Coliseo, aquí cabían 20.000 espectadores, es anterior a este, empezó a construirse en la época de Julio César. 

Teatro de Marcelo

Muy cerqutia está el pórtico de Octavia, el cual marca la entrada a la zona del barrio judío.

Pórtico de Octavia

Desde aquí crucé el ponte Fabricio para llegar a la isla Tiberina, en la cual bajé a su orilla para darle la vuelta completa.

Isla Tiberina

Justo cuando iba a entrar a explorar el Trastevere, me llamó Isa, así que ya nos reunimos para ver este famoso barrio de Roma juntos.

El Trastevere, situado al otro lado del río Tiber,  tradicionalmente ha sido un barrio humilde y degradado, pero desde hace ya bastantes años cada vez se ha hecho más famoso entre los turistas, y ahora mismo está en pleno proceso de gentrificación.

Estuvimos dando una vuelta por sus callejuelas sin llevar un rumbo fijo hasta que llegamos a la plaza donde está la Basílica de Santa María en Trastevere, uno de los nucleos más concurridos del barrio. Desde aquí tomamos unas cuantas calles llenas de gente dándole al drinking, preferentemente spritz aperol o alguna de sus variantes. Así que nosotros hicimos lo mismo, al menos el rato que Paula nos lo permitió.

Calle del Trastevere

Plaza de Santa María en Trastevere

Domingo, día 29
El centro de Roma ya lo teníamos pateado al completo, al menos lo que queríamos visitar, así que hoy teníamos tiempo para alejarnos a la zona sureste de Roma para ver una par de lugares muy interesantes a los que los turistas llegan menos por estar alejados del centro, estoy hablando de las Termas de Caracalla y de la Vía Appia. 

En cualquier caso comentar que aunque están algo alejadas, sobre todo la vía Appia, es fácil llegar a ellas en transporte público usando autobuses urbanos. Nosotros lo que hicimos fue movernos en bus hasta la parada donde están las catacumbas de Calixto, uno de los lugres más visitados en la vía Appia.

Las catacumbas de Calixto son un lugar increíble, se trata de una red de galerías de 20 Km aunque solo se visitan 1 Km de ellas. Aquí están enterrados miles de los primeros cristianos, incluso algunos de los primeros papás. Impresiona ver hasta cuatro niveles de tumbas excavadas hace tantos siglos a pico y pala por el hombre.

Catacumbas de Calixto

La vía Appi Antica fue la primera gran autopista romana, la calzada romana más importante, la cual conectaba Roma con Brindisi, en el mar Mediterraneo, a lo largo de 570 Km. Debido a su importancia está llena de tumbas, templos y monumentos a ambos lados de la calzada. A mi me hubiera encantado haber recorrido sus primeros kilóemtros en bicicleta, pero esta vez me conformé en dar un pequeño paseo de 2 Km desde las catacumbas de Calixto hacia el sureste. En esta distancia tan reducida nos encontramos con un montón de lugares interesantes: la iglesia y catacumbas de San Sebastiano, la Villa di Massenzio, o el Mausoleo de Cecilia Metella.

Via Appia

Villa di Massenzio

Desde aquí regresamos en autobus pero nos bajamos en la parada que corresponde a las Termas de Caracalla, las más importantes de la antigua Roma. Un lugar que también se debe visitar sí o sí; a mi me encantó. No queda muchos de ellas aparte de ciertos mosaicos y teselas del suelo, pero caminar entre las ruinas de sus enormes paredones es algo fabuloso.

Termas de Caracalla (I)

Termas de Caracalla (II)

Desde aquí volvimos hacia el centro de Roma pasando por el circo Máximo, otro lugar de que apenas queda nada, ahora tan solo es un parque al aire libre.

La parte que mejro se conserva del circo máximo

En esta zona también vimos, pero solo por fuera los templos di Portuno y de di Ercole; también la iglesia donde está la Bocca della Veritá, como siemrpe llena de turistas haciendo cola para meter la mano en la ranura.

Después de comer decidimos echar la tarde otra vez por el Trastevere. Por la noche dimos un paseo para dormir a Paula por las callejuelas del barrio judío.

Lunes, día 1
Nuestro último día en Roma no daba para casi nada, solo preparar todo el equipaje para dejar el hotel y marchar al aeropuerto, ya que el vuelo salía a las 13,35h, y en un aeropuerto tan grande como Fiumicino conviene llegar con tiempo. Aún así aún pudimos hacer una breve escapada con las maletas hasta la plaza del Campidoglio, desde donde dicen que están las mejores vistas del foro. No se me ocurre mejor forma de despedirse de Roma que con semejantes vistas del foro romano. 

Foro Romano