Isa tenía unos días de vacaciones con los que yo no contaba, así que se ha ido unos días con su madre y nuestra hija de vacaciones playeras, así que yo he aprovechado estos tres días para hacer unas vacaciones montañeras.
El problema ha sido el hecho de viajar en la primera semana de agosto, con las aglomeraciones de gente que ello conlleva. Para evitarlo he elegido ir al valle del Roncal donde tenía previsto hacer unas cuantas rutas de senderismo que me llevarían a montes muy poco conocidos de la zona.
El otro problema era el calor que iba a hacer, ese lo he solucionado gracias a que las tres rutas que planifiqué iban mayormente por hayedos, por bosques muy fresquitos.
La base de operaciones la establecí en Isaba, una localidad del valle de Roncal que conozco muy bien de muchas otras ocasiones. Aparqué en su area de AC gratuita y ya no me moví de allí hasta el último día.