lunes, junio 12, 2017

San Bernabé en Cantabria

Hemos pasado los cuatro días del puente del Día de La Rioja y San Bernabé en tierras cántabras, una comunidad de la que a mi me quedaban bastantes lugares pendientes por visitar, con este viaje lo hemos paliado en parte.

Viernes, día 9
Salimos por la mañana temprano y enfilamos la antigua N-232 directos hasta el Puerto del Escudo, uno de los puertos que separa Burgos de Cantabria. Nuestra intención allí era visitar un curioso lugar que había encontrado buceando por Internet: una pirámide escalonada construida de hormigón y donde se enterraron 360 soldados italianos muertos en la Guerra Civil. Esta extraña edificación la mandó construir Franco en 1937 en homenaje a las tropas italianas de Mussolini.
El recinto donde está la pirámide está vayado pero se puede accder fácilmente por un hueco en el que ningún letrero prohibe la entrada. Dentro del propio edificio hay un montón de nichos ya vacíos puesto que los cuerpos fueron exhumados en los año 70, en el suelo hay dos agujeros que llevan a la planta inferior donde estaban enterrados los oficiciales.
Detrás de la pirámide sale un caminito que lleva a un buen lugar para conseguir vistas del inmenso Embalse del Ebro, situado a los pies del Puerto del Escudo.

Pirámide de los italianos

Observando el embalse del Ebro

Tras la curiosa visita volvimos a bajar el puerto y rodeamos el Embalse del Ebro por la orilla norte para llegar a la sur y hacer allí un par de visitas.

Primero nos dirigimos a Villanueva de las Rozas a ver la más famosa imagen del embalse, la antigua iglesia del pueblo inundada dentro de las aguas. Este año el emblase tiene poca agua y nosotros no la vimos así. comentar también que existe una pasarela de madera para entrar a la iglesia ya que se usaba como mirador pero actualmente el último tramo está roto y no se puede pasar.

Iglesia de Villanueva de las Rozas

La otra visita en la orilla sur fue la antigua ciudad romana de Juliobriga, la más importante de Cantabria. El lugar está en el pueblo de Retortillo. Tengo que decir que no queda mucho del lugar, nosotros no entramos ni siquiera al Domus, una reconstrucción de una antigua casa romana. Lo que más nos gustó fue la iglesia románica que hay junto a las ruinas.

Iglesia románica junto a Juliobriga

A la hora de comer cruzamos Reinosa y nos trasladamos a Fontibre, el lugar que está considerado como Nacimiento del Ebro. Realmente no es así, aquí simplmente resurge después de haber estado filtrado en el subsuelo tras haber caído desde las cumbres de Alto Campoo, el verdadero lugar de nacimiento del Ebro está allí, concretamente en el pico Tres Mares.

En el lugar donde justo brota el agua hay una estatua que representa a la Virgen del Pilar con los escudos de las Comunidades por donde discurre el río hasta su desembocadura. También hay un bonito sendero que da la vuelta al rio y desde el que también se puede acceder al propio pueblo de Fontibre donde en el centro del pueblo podemos encontrar una maqueta de todo el Valle del Ebro.

Nosotros comimos en plan picnic en una de las mesas acondicionadas entre el pinar del nacimiento.

 Nacimineto del Ebro en Fontibre

Tras la comida nos dirigimos a subir al pico Tres Mares; dada la curiosidad de este monte hablo más detalladamente de él en una entrada aparte.

A última hora nos dirigimos hasta Barcena Mayor, uno de los pueblos más famosos de Cantabria. Se llega a él a través de una carretera bastante infernal pero la verdad es que es un pueblo bonito, nosotros tuvimos la suerte de verlo para nosotros solos ya que llegamos en horas tardías de un viernes de Junio.

 Bárcena Mayor

Acampamos la furgonerta en el propio parking del pueblo y allí pernoctamos plácidamente.

Sábado, día 10
El sábado salió muy soleado y ya nos fuimos a la zona costera. Nos tocaba ir a ver el Bolao de Cobreces, un lugar poco conocido pero que merece la pena visitar; es un pequeño salto de agua situado junto a un viejo molino y muy próximo a los acantilados cantábricos.

Acantilados de Cobreces

 El Bolao de Cobreces

Después nos fuimos a Comillas, un pueblo que me había encantado leyendo sobre él en Internet y que no me defraudó para nada, para mi creo que se ha convertido en mi pueblo favorito dentro de Cantabria. Tengo que reconocer que el Modernismo me encanta y Comillas es el lugar de fuera de Cataluña donde más muestras hay de él. Arquitectos catalanes tan destacados como Gaudí, Martorell o Lluis Domenech y Montaner dejaron aquí su impronta. A continuación cito los lugares que visitamos dentro de la villa marinera:

-Capricho de Gaudí: Una de las principales obras de Gaudí fiuera de Cataluña. Fue una casa mandada construir por el abogado Máximo Díaz de Quijano.


-Palacio de Sobrellano: Edificio donde vivió la familia del Marqués de Comillas. Es de estilo neogótico.


-Capilla Panteón de Sobrellano: Iglesia situada junto al palacio.

-Universidad Pontificia: Situada en lo alto de una colina, nosotros solo vimos la puerta de entrada.

-Fuente de los 3 caños: Obra modernista.

-Monumento al Marqués de Comillas: Estatua también de estilo modernista situada lo alto de otra colina del pueblo.

-Cementerio: Además de la entrada destaca la estatuta del Ángel Exterminador.


-La mansión del Duque: Nos llamó mucho la atención; es una antigua casa de estilo inglés perfecta para grabar en ella una película de terror.


Tras comer en un restaurante junto a un concierto de rock proseguimos viaje, pasamos la tarde intentando salir del Laberinto de Villahermosa. Este laberinto se inuguró en Abril de este mismo año y su popularidad no ha parado de crecer gracias a su fama de ser el más extenso de nuestro país. La verdad es que realmente complicaodo salir, yo presumo de tener un muy buen sentido de la orientación pero aquí no me sirvió de nada..., nos costó llegar al centro y salir como una hora y media...

 Entrada al laberinto

Acabamos el día en la Playa de Santa Justa, allí se puede vistar una curiosa ermita situada junto al mar y dodne rompen las olas directamente.

Ermita de Santa Justa

 Interior de la Ermita de Santa Justa

Cenamos en una pizzeria de Santillana del Mar y luego pasamos la noche en el camping situado en las afueras del pueblo.

Domingo, día 11
El Domingo ya se torció el tiempo, amanecimos con una espesa niebla que de vez en cuando además soltaba algo de agua.

Por la mañana estuvimos viendo el pueblo de Santillana del Mar, a mi me pareció un pueblo sobrevalorado, por ejemplo me gustó mucho más Comillas, el día tan pocho tampoco le ayudó. Dimos una vuelta por sus calles y tras echar unos pinchos nos dirigimos a la Cueva de Altamira.

Santillana del Mar (I)

 Santillana del Mar (II)

En realidad lo que visitamos fue el Museo de las Cuevas de Altamira ya que por motivos de conservación ya desde hace bastantes años la cueva real solo se puede visitar por cinco afortunados a la semana los cuales son elegidos por sorteo. En el museo sí que se visita la llamada neocueva, una réplica de la popular cueva.

 Museo de las cuevas de Altamira

Tras la visita y comer unos bocadillos y a pesar de que la niebla no desaparecía decidimos acercarnos a la zona costera para hacer una ruta de senderismo por la llamada Costa Quebrada: se trata de una tramo de costa espectacular debido a su desgajada orografía y que está situado entre el Parque Natural dunar de Liencres y el Santuario de la Virgen del Mar.

Nosotros no hicimos todo el recorrido completo ya que es largo pero sí un buen trozo en el que creo que vimos sus zonas más espectaculares. Pasamos por las playas de Pedruquios, Somocuevas, Cerrías, Portío, Arnía y Covachos.

El mal tiempo que hacía ayudó a que la ruta de senderismo todavía fuera más autética. Estuvimos un buen rato contemplando embobados las enormes olas que rompían contra los acantilados y los trozos de roca sueltos tan abundantes en esta zona.

Costa quebrada (I)

Costa quebrada (II)

Elegimos para dormir las proximidades de la Virgen del Mar, lugar donde se supoenque acaba la costa quebrada. Hasta aquí nos desplazamos con la furgoneta y pasamos una agradable y tranquila noche.

Lunes, día 12
El Lunes volvimos a estar bajo el espeso manto de la niebla. Tras desayunar y asearnos lo primero que hicimos fue dar un pequeño paseo matutino por la península de la Virgen del Mar a la cual se accede mediante un puente peatonal, un curioso lugar que creo que es muy popular entre los habitantes de Santander.

 Virgen del Mar

Edith se había fastidiado el pie haciendo la ruta del día anterior así que hoy se pasó el día en el dique seco. Tras barajar varias opciones decidimos desplazarnos a la localidad pasiega de Puente Viesgo. Allí me subí con Fidel a la cima del Monte Castillo la cual queda a tirto de piedra desde el parking de las cuevas que llevan su mismo nombre. Son unas cuevas bastante famosas declaradas Patrimonio de la Humandiad junto a las de Altamira pero a pesar de estar ahí mismo no entramos a verlas, ni a Edith ni a mi nos llama demasiado el tema del arte rupestre.

Puente Viesgo visto desde la subida al Monte Castillo

Despues nos acercamos a Borleña para hacer otra corta ruta de senderismo al llamado Churrón de Borleña. Son 4 Km en total entre ida y vuelta que se hacen mediante un muy agradable camino. Debido a despiste en vez de llegar al churrón de Borleña acabamos en el del Castillo, el cual tiene un acceso bastante más complicado. Para más inri por este apenas caía un hilillo de agua, quizás el de Borleña hubiera estado mejor, me quedé sin saberlo...

 Camino al Churrón de Borleña

Como el pie de Edith no iba a mejorar decidimos comer en Puente Viesgo y ya volvernos para Logroño.

Puente Viesgo

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