domingo, abril 23, 2006

La Barcelona de Gaudí

Hay una ciudad en la que nunca había estado y que que tenía muchas ganas de visitar, se trata de Barcelona. Por fin este fin de semana he conseguido visitarla. No me ha decepcionado para nada, me ha gustado todo lo que he visto, ahora entiendo porque es una ciudad que impresiona a todo el mundo, incluso a los que ya viven allí.
Últimamente había intentado engañar a alguien para poder ir, finalmente lo he conseguido con mi padre. El hombre vivió allí durante dos años de joven cuando aprobó las oposiciones de correos y le mandaron allí hasta que saliera su plaza aquí en La Rioja. Creo que tenía bastantes ganas de volver. Como sabíamos que es una ciudad que tiene muchas cosas para ver y mi padre ya está jubilado, pues he decidido cogerme un día moscoso el viernes, así hemos alargado el fin de semana a tres días.
A pesar de la cabezonería de mi padre de querer viajar en tren finalmente hemos ido en coche, autopistas A-68 y A2 y en apenas 4 horitas en la ciudad condal.
El primer problema nada más llegar ha sido el mismo de siempre al llegar a una ciudad grande: tráfico masivo, desorientación y zona azul y verde por todos los sitios. Tras cansarnos de conocer Barcelona desde el coche hemos decidido meterlo en un parking subterráneo, hemos elegido uno situado en El Paralelo, el cual nos pillaba bien para ir a la pensión. Mi padre me criticaba por haberlo hecho pero yo creo que compensa, son sólo 10€ por noche. Para la próxima vez ya nos sabemos el truco: subir a las rampas de Montjuic, allí hay zonas libres para aparcar y está cerca del centro.
Tras dejar el coche hemos ido a la pensión que previamente habíamos reservado desde Internet. Nos ha costado 40 euros la habitación doble cada noche. Lo mejor: a 2 minutos de las ramblas. Lo peor: estamos situados en El Rabal, uno de los barrios más conflictivos de Barcelona. Aún así la fama de este barrio creo que va mejorando, yo lo he visto muy cambiado, le han lavado la cara gracias a derribos de edificios antiguos y de una constante presencia policial en la zona.
Tras comer en un restaurante cercano a la pensión nos hemos pegado una pateada de película. El itinerario ha sido este: Ramblas - Plaza de Cataluña - Catedral - Barrio gótico - Plaza San Jaume - Barrio de La Ribera - Catedral de Sta María del Mar - Parque de La Ciudadela - Paseo marítimo - Barceloneta.
Las ramblas estaban como siempre, a tope de gente, me ha sorprendido ver una gran cantidad de guiris, sobretodo sabiendo que todavía no es temporada alta de turismo. Me ha gustado mucho la gente que se pone a hacer espectáculos en medio de la calle, sobretodo esos que están rígidos y de repente se mueven cuando les echas monedas.
En el barrio gótico la catedral tenía la fachada en reconstrucción, así que estaba deslucida vista desde fuera. Desde dentro ha sido otra cosa, la verdad es que es una catedral impresionante. El resto del barrio gótico está muy bien, con todas esas callejuelas estrechas de piedra en las que parece tan fácil perderse.
En el barrio de La Ribera no hemos estado mucho, sólo hemos visto la catedral de Sta María del Mar, a pesar de no ser un barrio muy famoso creo que es un barrio que merece verse tranquilamente.
En el parque de la ciudadela se encuentra el zoo, me habría gustado haber entrado pero la verdaz es que no teníamos tiempo, eso lo dejo para otra ocasión.
La noche ya nos ha pillado viendo la zona marítima, como estábamos echos polvo nos hemos comido un bocata rápido y ya hemos ido directos a la cama.



Teatro callejero (1)Teatro callejero (2)


CatedralSta María del Mar


Museo de GeologíaTorres gemelas

El sábado, tras haber descansado bien, bajamos a desayunar en frente de un local mítico dentro del mundo del porno y el erotismo: el Bagdag, que apareció de repente, juro que no lo buscamos...
Hoy tocaba ir al Tibidabo, así que cogimos el metro y subimos a pata hasta donde se engancha el funicular. Lo que no calculamos es que abrían casi 2 horas más tarde, tuvimos que cambiar los planes y bajar un poco más abajo a ver el museo de la ciencia para hacer tiempo hasta que abrieran el funicular. El museo la verdad es que está muy bien, es muy moderno (las escaleras con el arbol en el centro me encantan) y también es muy instructivo, en la planta baja tiene una zona llena de juegos y experimentos prácticos pensados para que la visita se haga amena. El museo creo que es adecuado para todas las edades, que nadie piense que es sólo para niños. Al salir del museo cogimos el funicular y subimos a la cima del Tibidabo. El Tibidabo, junto a Montjuic, son las dos famosas montañas desde donde se puede conseguir una vista increíble de la ciudad. En la cima hay un parque de atracciones de estos de toda la vida, no tiene nada que ver con las mariconadas estas modernas tipo Port-Aventura o Terra Mítica. En la cima también está la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. Esta iglesia, tiene un enorme cristo situado en la parte supeior de la fachada, el cual queda majestuoso visto en lo alto de la montaña. Yo había pensado conseguir buenas fotos panorámicas de Barcelona desde aquí, pero no ha podido ser, había una espesa niebla en la montaña que no permitía ver más allá.
Tras bajar de la montaña hemos ido a pata hasta el Parque Guell, una de las obras cumbres del gran Gaudí. Es un sitio muy original, con esas formas tan extrañas que tanto gustaba al genial artista.
Bocata de tortilla de patata para recobrar fuerzas y en marcha hacia otro punto importante de la ciudad, seguramente el más importante de todos: La Sagrada Familia. Se trata del monumento más visitado de toda España. Además de su grandiosidad y belleza pienso que una de las cosas que atrae a tanta gente es que todavía está en obras, se encuentra en continua evolución. Gaudí empezó a a trabajar en ella desde 1883 hasta su muerte en 1926. Posteriormente otros arquitectos han recogido el testigo. Otro aspecto que atrae a la gente es que se trata de la catedral de los pobres, como algunos la llaman, ya que se financia de lo que los turistas dejan en la entrada y de donativos de particulares. Nosotros la hemos examinado a conciencia, el interior en obras, el sótano (en el que hay un museo de Gaudí) y las dos fachadas terminadas: la del nacimiento y la de la pasión (falta de construir la de la resurrección).
Después hemos seguido la llamada ruta del Modernismo, la cual se encuentra marcada por baldosas en calles como el paseo de Gracia. En esta ruta hemos visto las fachadas de estos edificios de estilo modernista. Algunos de los más famosos son La Pedrera o la Casa Batlló (ambos diseñados por Gaudí). De aquí ya hemos marchado a la pensión.




Escaleras modernasEn lo alto del Tibidabo


Parque Guell (1)Parque Guell (2)

Fachada de La Pasión en La Sagrada Familia

Nuestro último día en Barcelona lo hemos intentado aprovechar al máximo. A primera hora de la mañana hemos ido al puerto, hemos estado viendo la estatua de Colón y el Matrenostrum. De allí hemos subido a pata a Montjuic. Mientras subíamos hemos parado a ver El Pueblo Español. Esto es una exposición para turistas en la que se ha recreado un pueblo formado por casas típicas de todas las comunidades de España, curioso. También hemos pasado por el estadio de olímpico de Montjuic donde disputa sus partido el Español. Tras una buena sudada (yo he llegado bastante tocado) hemos llegado al castillo de Montjuic desde donde sí que he podido sacar buenas fotos de Barcelona desde lo alto. Antes de marchar a Logroño hemos ido a visitar a unos parientes de mi padre con los que vivió cuando se tuvo que venir aquí de joven.



Plaza del Pueblo EspañolEstadio olímpico


Vistas del puerto comercialPalacio nacional